Manizales, feb. 10 de 2015 - Agencia de Noticias UN- A través de la observación reflexiva, una investigación doctoral aborda las prácticas cotidianas de Manizales como objeto de estudio para la construcción de una propuesta de cultura ciudadana.
El 5 de noviembre de 2011, 34 viviendas del barrio Cervantes en Manizales fueron arrasadas por un alud de tierra, que cedió por la presión del agua que rebosaba por las calles a causa de una fuerte ola invernal.
Esta tragedia, que dejó 48 víctimas fatales y más de 150 personas damnificadas, hizo parte de una serie de sucesos desafortunados en los que también se cuenta el daño de las conducciones de acueducto que abastecían a la población y la suspensión del gas durante aproximadamente 15 días.
En su momento, la situación generó una oleada de acaloradas discusiones entre los ciudadanos, quienes mostraron su descontento y rechazo por las políticas públicas, sociales y ambientales de la administración municipal de ese entonces.
Jaime Buitrago Alba, antropólogo y profesor del Departamento de Humanidades de la U.N. Sede Manizales, encontró en dicho escenario la posibilidad de observar, a través de la fenomenología social, el impacto y las reacciones de una ciudad simbolizada como el ave Fénix, que siempre resurge de las cenizas.
“La fenomenología social parte de la experiencia de las cosas, de la esencia por sí misma, olvidando el conocimiento teórico y observando lo que está ahí, lo inmediato, poniéndolo en escena”, explica Buitrago.
Su trabajo titulado “Ciudadanías culturales y usos públicos de la ciudad: prácticas sociales críticas en Manizales”, realizado en la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador, basó sus conocimientos en la práctica de la ciudad como lugar de reflexión y crítica ante lo que se conoció como la “tragedia grecocaldense”.
Este nombre, como explica Buitrago, nació de un texto sobre el fenómeno social, escrito por un ciudadano que residía en Grecia, cuyo contexto social también estaba en crisis.
“A través de esas reflexiones, nos cuestionamos el significado de Manizales y su imagen como ciudad tradicional, del buen vividero, del hecho de ser cultos, de los principios y valores, de las apariencias y los elementos que fueron apareciendo, como los chistes, el concepto de la ciudad pujante y la sátira”, indica el profesor.
Durante las semanas que la ciudad tuvo que soportar la falta de agua y gas, surgieron opiniones encontradas en sus habitantes, quienes criticaron fuertemente a la administración por un sinnúmero de obras inconclusas, entre las que se cuentan la sección del Cable Aéreo, que va hacia la zona de Los Yarumos, y la construcción del aeropuerto de Palestina.
Sin embargo, lo más importante para el profesor es el cuestionamiento de determinados símbolos culturales de la ciudad, de los cuales se habló mucho, pero, según él, nunca se concluyó nada. “Hasta el día de hoy no hay investigaciones sobre qué sucedió con la empresa Aguas de Manizales ni los cuestionamientos a la Alcaldía”.
Ciudades dentro de la ciudad
Constantemente, la ciudad se mueve y se transforma y es necesaria una visión crítica para observar dichos procesos. El objetivo de esta investigación era poner en evidencia, bajo circunstancias como la tragedia, que la ciudad tiene muchas visiones.
“La vida cotidiana se alteró muchísimo; la gente reflexionó y aparecieron los chistes y las caricaturas. Fue un momento de mucha explosividad y creatividad literaria y gráfica, que se recopiló a manera de entrevistas y netnografía (etnografía en las redes sociales)”, añade.
Los estudios culturales latinoamericanos, en su vertiente derivada de las prácticas sociales críticas, contribuyen a vislumbrar nuevos elementos analíticos para la investigación sobre la variada y extensa realidad sociocultural de los contextos urbanos actuales.
Es por ello que, como campo comunicativo, la ciudad se mueve a través de redes y circuitos, se teje en esa maraña donde también puede darse a conocer a través de medios alternativos como los foros de internet.
Con esta tesis, el profesor plantea la creación de los estudios culturales desde su objeto de estudio: América Latina, ya que los precursores de esta rama de las ciencias nacieron en Europa. “Se trata de mirar posiciones latinoamericanas que se basan más en las prácticas, porque los estudios culturales tradicionalmente son muy teóricos”, expresa.
(Por:Fin/MLIA/MLA/AC)