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Frutas tropicales deshidratadas se convierten en saludables snacks

c55b627de5   Manizales., abr. 21 de 2015 - Agencia de Noticias UN – Mango, banano, piña y uchuva fueron deshidratados con un sistema que reduce el tiempo de secado entre un 13 % y un 44 %, lo cual, a su vez, disminuye costos de producción. La técnica preserva las propiedades antioxidantes y nutritivas de las frutas.

Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en el 2011, la producción mundial de frutas alcanzó 725 millones de toneladas; y la de Colombia, en particular, fue de alrededor de 3,4 millones de toneladas.

No obstante, por tratarse de cultivos altamente perecederos, las pérdidas en poscosecha pueden alcanzar hasta el 60 %, dependiendo del tipo de fruta y las regiones en las que se cultiva. Razones como estas llevaron al Instituto de Biotecnología y Agroindustria de la U.N. Sede Manizales a desarrollar una técnica que mejora los tiempos de secado de las frutas.

Así, la propuesta del Instituto mediante el trabajo de laboratorio coordinado por la ingeniera química Erika Kamila Méndez se basa en el secado con aire asistido por ultrasonido, un sistema que busca beneficios técnicos y económicos, al tiempo que apunta a preservar la calidad del producto en su estructura, aroma y sabor.

El ultrasonido, onda cuya frecuencia está por encima del umbral de audición humana, es ampliamente utilizado como pretratamiento en sistemas de secado convencional. Sin embargo, su aplicación durante el secado convectivo es una técnica novedosa en Colombia.

Generalmente, se encuentran estudios de secado de manzanas y fresas por ultrasonido, en países del hemisferio norte, pero son muy pocos los dedicados a frutas tropicales. “Es una técnica de reciente investigación, que dispone de mayor facilidad de implementación a gran escala”, indica la ingeniera Méndez.

De esta forma, en Industrias Alimenticias La Gloria S.A.S. utilizan el secado convectivo, en el cual, las porciones de fruta son sometidas a elevadas temperaturas, con el fin de disminuir sus niveles de humedad.

“Sin embargo, por tiempos de operación y alto consumo de energía, este procedimiento resulta muy costoso”, indica Sergio Parra Angarita, estudiante de Maestría en Ingeniería Industrial y asesor en la empresa donde distribuyen el producto en forma de snacks, bajo la presentación de mercado verde, es decir un producto orgánico que no utiliza en su proceso productivo ningún tipo de químico.

Para el profesor Carlos Eduardo Orrego, doctor en Ciencias Químicas de la Sede Manizales, “en la Universidad se evaluó la operación de secado que utiliza la microempresa, con miras a optimizarla mediante asesorías en distintas áreas y poniendo a prueba resultados de investigación”.

En consecuencia, para deshidratar por ultrasonido, en el caso del banano, se utilizan rodajas de 6,5 gramos, como peso estándar, y 6 milímetros de altura por 36 milímetros de diámetro. Al llevarlas al secador, se ubican cerca del punto de contacto con un piezoeléctrico, encargado de enviar las ondas a la fruta.

Para acelerar el proceso, el ambiente debe estar completamente seco. Según indica Juan Diego González, estudiante de Ingeniería Química de la Sede Manizales, con esta técnica se transfiere agua desde el producto al aire, por lo cual si este último se encuentra muy húmedo, su capacidad de deshidratación disminuye.

Cuando una onda ultrasónica viaja a través de la pulpa, produce un efecto de esponja, es decir, se comprime y expande, creando canales o túneles que facilitan el transporte de la humedad, desde el interior hasta la superficie; así proporciona un secado más rápido.

Además, se presenta un fenómeno conocido como cavitación, en el que el agua contenida en la fruta pasa de fase líquida a vapor, como consecuencia de los cambios de presión. De esta manera, se forman burbujas que generan puntos de mayor temperatura y presión. “Allí es donde el ultrasonido hace más eficiente el proceso. La respuesta depende de la estructura de cada fruta, ya que no todas las células que las componen son iguales”, explica el estudiante González.

“Un sistema de secado asistido por ultrasonido bien implementado reduce costos energéticos y emisiones de dióxido de carbono. Además, los productos mantienen un buen sabor, lo que es un indicio positivo para el mercado al que estamos apostando”, concluye la ingeniera Méndez.

(Por:Fin/MLI/GAC/dmh/AC)

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