Manizales, jun. 12 de 2015 - Agencia de Noticias UN- Desconocimiento y desorganización interna para definir los costos del transporte terrestre fueron algunos de los principales hallazgos del análisis realizado por una egresada de la U.N.
Entre los factores que generan esta problemática se destacan variables externas a la operación, como la situación económica y política del país, la seguridad y el estado de las carreteras.
Durante su práctica en una empresa multinacional siderúrgica localizada en Manizales, la ingeniera industrial Sara López Franco realizó un análisis de la estructura de costos del transporte terrestre en el contexto colombiano, y encontró que si una organización no sabe cuánto le cuesta operar o prestar un servicio, no podrá optimizar los costos y, por ende, no crecerá económicamente.
“Veo un gran componente empírico en esas empresas y también que sus puntos de referencia son cuánto cobran otros y cuánto bajan o suben los precios del transporte de carga”, agregó.
Según el Ministerio de Transporte, en 2013, el movimiento de carga nacional fue de 300.980 toneladas, de las cuales 220.309 se transportaron por tierra, es decir, el 73 %, lo que demuestra la importancia de establecer costos acomodados a las necesidades de cada empresa.
“Descubrí que las empresas de transporte compiten por la carga y tienen una estrategia muy agresiva. Sin embargo, a nivel interno, cuentan con alianzas que les ayudan a marcar la pauta para los contratantes o generadores de carga, quienes transportan a través de ellos sus mercancías”, comentó.
Este estudio lo llevó a cabo en el segundo semestre de 2014, mediante la consulta de resoluciones, decretos y estudios oficiales sobre el tema. Luego emprendió un análisis en campo, mediante encuestas con proveedores de transporte, expertos de empresas y académicos.
Otra de las conclusiones alcanzadas es que el sistema gubernamental con el cual se regulan todos los fletes no es el más acertado y no cumple su objetivo. De hecho, uno de los acuerdos del último paro camionero que terminó en marzo de este año fue actualizar dicho sistema y validarlo.
El Sistema de Información de Costos Eficientes para el Transporte Automotor de Carga (SICE-TAC) implica muchas variables que tal vez en la realidad no se toman en cuenta, como por ejemplo el costo de un ayudante. Ellos son contratados en viajes intermunicipales, pero no entre ciudades, entonces un salario adicional aumentaría 1 o 2 millones de pesos el costo de un viaje, explicó la profesional.
La falta de infraestructura adecuada que genere mayor competitividad también incide en los costos.
“Si se tiene carga de Buenaventura a Bogotá, se va a encontrar buena oferta porque en ambas ciudades hay mucha carga. En cambio, si se va a un destino más pequeño, resulta difícil conseguir transporte. Entonces, el mercado rige en gran parte los costos de la empresa, y si esta es capaz de adaptarse podrá sobrevivir, de lo contrario saldrá del mercado, aunque tenga buenos camiones y sistemas de gestión de calidad”, concluyó.
Gracias al análisis realizado por Sara López Franco, reconocido como el mejor trabajo de grado de Ingeniería Industrial de la U.N. Sede Manizales, el grupo empresarial para el que ahora trabaja obtuvo conocimiento y pautas para mejorar la contratación del transporte de carga y determinar un precio más justo.
“Algunas recomendaciones puntuales para la empresa, que podrían tener en cuenta las organizaciones, es que se deben validar las estructuras de costos desde la base. Es decir, no quedarse con la información de la empresa de transporte, sino hablar con el dueño del vehículo y hasta preguntar en los talleres cuánto cuesta el mantenimiento y todo lo que permita realizar un mejor análisis”, finalizó.
(Por:Fin/MDG/MLA/AC)