Manizales, jul. 02 de 2015 - Agencia de Noticias UN- En Manizales, el bahareque es un componente constructivo propio, histórico y patrimonial valioso, pero cuando se reemplaza por cemento, ante un temblor lo primero que toca el piso es el techo, dijo Ferruccio Ferrigni, experto italiano en su vista a la U.N.
Con este ejemplo, el urbanista y docente de la Universidad de Nápoles Federico II, aseguró durante su participación en el Simposio Interdisciplinar sobre Adaptación y Gestión Local del Riesgo, que: “Ante la falta de prevención, el gran problema en el mundo es que la humanidad está incorporando el riesgo a su cultura en el sentido de lo acepta como una manifiestación propia”.
Ferrigni, quien ahonda sus investigaciones en gestión del riesgo desde la protección del patrimonio, creó en 1987 el concepto “cultura local sísmica”.
En su intervención, el experto cuestionó el desarrollo de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT), pues aseguró que carecen de normas aplicadas y respetadas.
“La clave para promover una buena gestión del riesgo está en generar normas auto reguladoras que promuevan un comportamiento, por parte de los ciudadanos, orientados a ejecutar acciones que sean de provecho para sí mismo, pero a la vez generen avances para la comunidad”, dijo el profesor italiano.
Ello es lo que se conoce como cultura local del riesgo, a través de la cual es posible hacer un reconocimiento del valor histórico y tradicional del suelo, así como generar un comportamiento coherente con el conocimiento que se adquiere.
“Al aplicar este tipo de cultura se posibilita a los organismos encargados la realización de campañas de difusión para que las personas que habitan un bien patrimonial sientan orgullo de estar allí, dado el valor cultural histórico que este tiene”, argumentó el invitado.
Esta correlación se fundamenta en el conocimiento antiguo que sobre amenaza, construcción y uso del suelo los antepasados poseían.
“Desde las fundaciones se ha construido en lugares seguros, pero ha sido la preservación de ese conocimiento innato el que nos ha traído hasta aquí, pues una es la vía de difundir el conocimiento científico y académico y otra, aún más importante, comprender que todo lo que ha sobrevivido a terremotos, inundaciones, deslizamientos, llegó a nosotros como producto y resultado de acciones hechas por personas que no eran profesionales”, añadió el investigador.
La indagación que sobre el tema se ha realizado, conllevó a descubrir que la décima parte de las técnicas tradicionales contra el sismo son las mismas que se aplican en América Latina, África, Asia y Medio Oriente, cada una desde desde su contexto.
Para finalizar, Ferrigni indicó que el grado de vulnerabilidad de una región se presenta, no porque los cimentos estén en peligro, sino porque se ha confundido la estética con lo duradero.
(Por:Fin/FLPV/dmh)