Manizales, ago. 10 de 2015 - Agencia de Noticias UN- Dentro de los usuarios potenciales estarían personas con síndrome de tetra-amelia (que no tienen brazos ni piernas), quienes hayan perdido un brazo o mano e incluso los pacientes con diversos grados de Párkinson.
La idea es de Berenice Aguilar Morales, alumna de ingeniería biomédica del Instituto Politécnico Nacional de Ciudad de México, quien pudo cristalizar parte de su propuesta durante su reciente estancia en la U.N. Sede Manizales, dentro del Programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el posgrado del Pacífico (Delfín).
Para medir el movimiento de los ojos se usó la oculografía, una técnica que registra el estado de los músculos que rodean a este órgano.
La primera parte del proyecto se enfocó en adquirir las señales de los ojos a través de un circuito, y luego de que esto funcionó, se pasó a la etapa de programación para permitir que las señales puedan mover el cursor en la pantalla del computador. La tercera etapa consistió en desarrollar un soporte para que el dispositivo se ponga en la cabeza y cerca del ojo.
Unos de los componentes de dicho soporte se elaboró mediante una impresora 3D facilitada por la Universidad de Caldas. Este facilita la ubicación de tres electrodos con su cableado respectivo, placa de circuito y el Arduino (sistema de hardware libre), para así obtener los movimientos verticales y horizontales de los ojos.
La joven investigadora mexicana menciona que todas las células generan señales eléctricas y así se comunican. Además, están encapsuladas en una membrana, lo que hace que dentro y fuera de ella haya diferentes potenciales, pues contienen distintos elementos.
“Por ejemplo, hay calcio y potasio que son positivos, pero el sodio es negativo, lo que va generando voltajes iónicos que a través de electrodos se transforman en voltajes eléctricos y así se pueden medir.
Sin embargo, al ser tan pequeños hay que amplificarlos”, explica la estudiante Aguilar Morales.
“Delfines” en la U.N. Sede Manizales
Berenice Aguilar Morales, alumna de ingeniería biomédica del Instituto Politécnico Nacional de Ciudad de México, es una de los 20 estudiantes provenientes de diversas universidades del país “manito”, que han llegado desde junio a la U.N. Sede Manizales para trabajar conjuntamente con los integrantes del Grupo de Ambientes Inteligentes y Adaptativos (Gaia), y desarrollar diversas iniciativas.
Dicho grupo trabaja en realidad aumentada e inteligencia artificial, y aprovecharon la presencia de los estudiantes mexicanos para mostrarles los desarrollos y apuestas que desde allí se hacen.
Dentro de esas iniciativas estaba la del proyecto de un mouse que respondiera al movimiento de la cabeza. “Como ya había trabajado algo similar en mi universidad relacionado con señales biológicas, me animé a implementar algunos desarrollos basado en el movimiento ocular”, expresó Berenice Aguilar Morales.
Permitirles a las personas con discapacidades físicas desempeñarse de manera más sencilla en el mundo de la tecnología, fue lo que motivó a la estudiante mexicana a desarrollar un dispositivo para mover el cursor del mouse utilizando los ojos.
En 20 años de labores, el programa Delfín, que reúne a 90 instituciones de educación superior de México, ha movilizado a 30.563 estudiantes, con el fin de fortalecer la cultura científica y tecnológica permitiendo el intercambio de personas con vocación investigativa.
(Por:Fin/MDG/dmh/AV)