Manizales, ago. 13 de 2015 - Agencia de Noticias UN- El sistema ayuda a realizar fisioterapia asistida por robótica. Su diseño está dirigido a pacientes con dolencias en sus brazos, que estén siendo tratados con electroterapia, termoterapia, hidroterapia y ejercicios.
Cuatro estudiantes mexicanos, junto al profesor de la U.N. Néstor Duque Méndez, fueron los encargados de crear esta propuesta, que facilitará la ejecución de un ejercicio de estiramiento y contracción para atender la disminución en el movimiento de los codos, provocada por tendinitis, torceduras, dislocaciones y fracturas, entre otros.
El proyecto de esta órtesis (apoyo aplicado al cuerpo) surgió por las relaciones académicas que tiene el Grupo de Ambientes Inteligentes Adaptativos (GAIA) de la Sede Manizales con la Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Portoalegre (Brasil), institución que conoce las fortalezas del grupo de investigación en técnicas de inteligencia artificial y realidad aumentada, aplicadas a diferentes procesos.
“Nos solicitaron apoyar procesos de fisioterapia, pues cuando las personas hacen las terapias de forma individual, es muy probable que las realicen mal ya que ponen los brazos o piernas en mala posición y no ejecutan los movimientos hasta los límites requeridos”, menciona el docente Duque Méndez.
Ante esta necesidad, se desarrolló un trabajo conjunto con Eduardo Alvarado Santos, Benito Villeda Félix, Víctor Romero Bautista y Carlos Antonio Pacheco Pérez, estudiantes de Ingeniería Mecatrónica del Instituto Tecnológico Superior de Huachinango (México), quienes realizaron una estancia de verano en la U.N. Sede Manizales.
Su propuesta consiste en un dispositivo controlado por un servomotor (motor pequeño que puede ubicarse en cualquier posición), que se programa a través de un software y que permite, según los ejercicios que determine un médico, fijar la órtesis a la mano y al brazo para hacer el movimiento correctamente.
“Para garantizar el recorrido, el servomotor puede ser programado para determinar hasta dónde se hace el movimiento y para ir fortaleciendo las articulaciones gradualmente, en la medida en que el paciente lo pueda hacer, hasta lograr la movilidad completa”, explica el docente.
Según el grupo de trabajo, este dispositivo no tendría un alto costo ya que las partes se construyeron con una impresora 3D y el precio de un servomotor está entre 60.000 y 70.000 pesos. Sin embargo aún quedan algunos retos por superar.
“Uno de los problemas por resolver es que dadas las condiciones que se tienen para garantizar que el dispositivo sea móvil, hasta ahora solo podemos trabajar con personas que tengan entre 50 y 70 kilos de peso, para que el servomotor tenga una mejor vida útil y pueda controlar todos los movimientos”, indica el profesor Duque Méndez.
Además, hay otros detalles puramente ergonómicos, como que el dispositivo pueda tallar al paciente o generarle calor, pero desde el punto de vista de la tecnología, ya se logró un importante avance.
(Por:Fin/MDG/dmh/AC)