MANIZALES, 11 de febrero de 2016 — Agencia de Noticias UN-
En ocho meses se han recorrido 120 kilómetros a través de las verdes laderas, los largos caminos de herradura y el frío que baja de las montañas del Eje Cafetero.
Respirazul surgió en medio del salón de clases de la asignatura Poética de caminar, bajo la tutoría de la docente Pilar Giraldo, del programa de Arquitectura y Urbanismo de la U.N. Sede Manizales. Desde entonces, el salto desde lo académico se extendió a la geografía de Riosucio, Manizales, Villamaría y Neira.
“Esta es una alternativa para jóvenes de la ciudad, interesados en la apropiación del territorio, tanto en sus dimensiones naturales como culturales, a través de caminatas por Caldas, las cuales, basadas en la educación, la experimentación y el juego, permiten a sus participantes reconocerse como seres vivos”, indicó Elías Botero, estudiante de Ingeniería Civil y gestor del programa.
La propuesta surgió en el 2015 y contó con la asesoría del Parque de emprendimiento, con la intención de crear una propia empresa. Con la profesora Giraldo, el estudiante relata que aprendió “en la vida hay que hacer lo que surge en el momento y que, como tal, una empresa o la creación de una fuente de ingreso confiable vendrá como resultado del esfuerzo”. “Entonces, decidí hacer caminatas; convoqué a mis mejores amigos, al principio no había talleristas ni mucha gente, tanto así, que la primera caminata solo fuimos nosotros. Hoy tenemos tanta demanda, que pensamos hacer un sistema de reserva de cupos por internet”, detalló el gestor.
Las caminatas incluyen pausas en el recorrido para generar espacios de charlas o alguna otra actividad de concientización sobre el territorio. “Siempre nos gusta ir donde haya mucha agua, aprovechando la riqueza natural que tiene esta tierra”, precisó Paola Grisales Correa, estudiante de Veterinaria de la Universidad de Caldas e integrante del colectivo.
Al respecto, el estudiante Botero estimó que los retos son buscar talleristas que compartan su conocimiento, así como trazar constantemente nuevas rutas para mostrarle a la gente las riquezas ecológicas del territorio que habitan. “Últimamente hemos estado capacitándonos para ofrecerles más conocimientos a todos los asistentes”, subraya.
En sí, Respirazul brinda espacios de conciencia personal y colectiva frente a la biodiversidad natural y cultural del departamento, para ello se suprimen los principales problemas de la sociedad contemporánea como el sedentarismo, y se refuerza la cultura, la medicina ancestral, el agro, la flora, la fauna y la artesanía.
Para este domingo, por ejemplo, se organizó el segundo recorrido del año por los senderos y montañas del sector de Lusitania y Gallinazos, bajo la temática de cuerpo y dramatización, con talleres divididos en dos secciones. “En la primera sección conocemos un poco más nuestro cuerpo, nuestra respiración, nuestros movimientos; y en la segunda se trabaja en un ejercicio de improvisación por grupos, de la obra de teatro "El amor de Perlimplin con Belisa en su jardín", de Federico García Lorca”, detalló Paola Grisales.
El colectivo espera seguir caminando con el sueño de hacer proyectos para el Ministerio de Cultura, o alguna entidad pública en busca de apoyo para escalar más alto. El grupo también lo integran Sergio Díaz Echeverry, estudiante de Antropología, y Miguel Ángel Mejía, del Sena.