MANIZALES, 15 de febrero de 2016 — Agencia de Noticias UN-
Con un casco que roza el cuero cabelludo, conectado a un software desde un computador, se logra detectar los movimientos que intentan hacer las personas.
El método, catalogado como no invasivo pues se adapta desde lo exterior, fue diseñado por el Grupo de Investigación de Control y Procesamiento de Señales Digitales de la Universidad Nacional Sede Manizales, con el ánimo de mejorar, a través de la tecnología, el sistema motriz humano, especialmente en personas en condición de discapacidad.
Los investigadores, encargados del desarrollo del sistema BCI (Brain-Computer-Interfaz), que une el cerebro con el computador a través de interfases compuestas por un hardware y un software, detallaron que su aplicación permite, desde la actividad eléctrica sobre el cuero cabelludo, descifrar la intención de movimiento de algún miembro a partir de encelografías.
“Esto nos llevó a plantearnos la idea de clasificar lo que una persona está tratando de hacer a partir de su señal eléctrica cerebral. Por ejemplo, facilitarle el movimiento a través de una prótesis cuando le falte un brazo, aplicando ayudas robóticas”, explicó David Cárdenas, estudiante de doctorado e integrante del grupo de investigación catalogado como A1 por Colciencias.
Para ello, se diseñó un software (algoritmo) que clasifica las señales con un acierto del 98 %, probado en un dispositivo electrónico denominado “Esfero”, controlado a través de bluetooth desde el computador.
“Esa esfera robótica lleva la señal que permite saber la intención de moverse hacia la derecha o la izquierda”, precisó Laura Ximena Arias Mora, estudiante de Ingeniería Eléctrica.
Asimismo, según la estudiante Laura López Ríos, por medio de electrodos conectados a la corteza cerebral, se puede auxiliar a una persona con parálisis cerebral en su tarea de manipular un computador. “Las bioseñales nos han permitido resolver tareas sobre la clasificación de la epilepsia, detección de actividad patológica en el cerebro y en cirugías correctivas de Parkinson, como soporte, a través de un estimulador en el cerebro”.
El proyecto recurre a un casco para captar las señales sin invadir físicamente al sujeto a través de cirugías riesgosas y costosas. Con ello, obtienen la información a través de 14 canales que se interpretan mediante el computador, y se aplica el análisis de relevancia.
“En una primera etapa eliminamos el ruido de las señales que son captadas a baja potencia. Luego, aplicamos criterios de variabilidad y separabilidad que nos facilita clasificar los pensamientos; en nuestro caso, hacia dónde quiere girar o mover un miembro”, acotaron los investigadores. “Si a una persona le falta un miembro desde su raíz, la señal será solo cerebral, pero si aún conserva algo de él, la señal será muscular”.
A futuro, los investigadores planean diseñar un sistema en línea que al pensar, ejecute el movimiento simultáneo. “Queremos crear un sistema de canal natural entre el cerebro humano y el computador, para realizar diferentes funciones en línea, con la intención de masificarlo y patentarlo”, argumentaron los líderes de la propuesta, que se desarrolla bajo la docencia de Germán Castellanos.
En países como Estados Unidos, Bélgica y Alemania se desarrollan proyectos de sistemas BCI. En el caso de España, el Grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Valladolid traduce las intenciones del usuario en comandos de control, como herramienta de entrenamiento cognitivo que ayude a prevenir los efectos del envejecimiento.