Agencia de Noticias UN- El Laboratorio de la Universidad Nacional Sede Manizales solicitará, ante el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC), el aval de su técnica de espectrometría infrarroja.
Mediante este procedimiento, conocido también por sus iniciales FTIR, se identifica a través de un equipo de alta tecnología la composición química de diferentes materiales orgánicos e inorgánicos.
No obstante, el proceso que espera ser acreditado bajo la norma ISO 17025, la cual garantiza la calidad de los laboratorios en Colombia, inicialmente está basado en la caracterización de materiales plásticos.
El análisis del plástico, realizado a través de un equipo tecnológico dotado de una sonda con fibra óptica, permitirá la apertura del laboratorio en materia de investigaciones. Esto, a la vez, permitirá a la U.N. prestar servicios externamente, explicó el ingeniero físico Héctor Darío Aristizábal, coordinador técnico del laboratorio.
“Incluso, con el tiempo, comenzaríamos a validar otras técnicas en el ámbito médico para, por ejemplo, determinar los polímeros peligrosos en las prótesis a través de muestras, resultado que le permitirá al personal de la medicina saber con exactitud cuál utilizar”, expresó el directivo.
De obtener la acreditación, este sería el primer laboratorio del país en contar con la técnica FTIR.
Otra visión de esta técnica apunta a la industria del reciclaje, la cual se beneficiaría con la clasificación del plástico, al reducir los tiempos de selección en la planta.
“Estos procesos son soportes de muchas industrias que basan su producción en materiales como el plástico, caucho, cerámica, etc. De ahí la importancia de obtener esa acreditación a través del ONAC”, sostuvo por su parte la docente Elizabeth Restrepo.
Para perfeccionar esta técnica, el proceso requirió de prácticas experimentales en el laboratorio con el fin de verificar que el equipo especializado estuviera calibrado de tal manera que arrojara los resultados adecuados. Entre tanto, en la parte documental -ya culminada- se diseñaron manuales de estandarización (teoría del proceso), validación, guías, procedimientos técnicos, administrativos y protocolos.
“Actualmente, estamos a la espera del certificado que expide el laboratorio alemán que nos envió unas muestras a ciegas para determinar, a través de ensayos de aptitud, la composición de las mismas”, indicó el coordinador técnico del laboratorio.
La prueba, que mundialmente se realiza en alrededor de 1.500 laboratorios, es pertinente para continuar con el siguiente paso que incluye la solicitud de acreditación, posterior a las auditorías internas que también deben ejecutarse.
Sobre la importancia de validar la técnica, el profesor Oswaldo Olarte Muñoz, integrante del equipo de trabajo, precisó que con ello se generaría mayor control al servicio que se presta en el ámbito académico para beneficio de los estudiantes propios y de otras universidades, así como al sector industrial que requiere del laboratorio.
“Con esta acreditación, el laboratorio contaría con el aval para prestar un servicio con resultados certificados, en cuanto a la identificación de los materiales o características de polietileno”, acotó el docente.
De aprobarse la técnica, sería el primer laboratorio de la Sede en obtener una acreditación con estándares nacionales.