Agencia de Noticias UN- Este afluente, que representa el 30 % del agua que surte Manizales, registra la extracción continúa de arena y piedras por parte de la comunidad asentada a su alrededor, encargada de comercializarlos.
Por ello, afirma Fredy Leonardo Franco, director del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, esa práctica que suma más de medio siglo conlleva a problemas de erosión en sus orillas.
“Como le sacan las piedras, la quebrada comienza a surtirse o a buscar material sólido de los laterales y del fondo, lo cual desencadena problemas más graves”, precisa.
Otros resultados, obtenidos a través de investigaciones de maestría, demuestran que el alto grado de contaminación de la quebrada, ubicada en el extremo occidental de la cordillera de Los Andes que cubre a Manizales, está directamente ligada al sector industrial, comercial y residencial, los cuales vierten sus residuos líquidos desmesuradamente.
De ahí que su extensión de casi 5.000 hectáreas se vea afectada por vertimiento de aguas domésticas, del matadero y hasta del relleno sanitario de la ciudad.
“Todos esos malos manejos reflejan una problemática que también incluye sedimentación, pérdida de recursos vegetales, socavación, entre otros. Olvidamos que sus aguas llegan hasta el río Guacaica, luego al Chinchiná y de este al Cauca, hasta finalmente depositarlas al Magdalena”, sostiene el director del IDEA.
Según el profesor, existe interés en adelantar otros estudios para relacionar la salud de los habitantes con respecto a los malos olores, zancudos, escombros y demás, que alteran el ecosistema.
Otra mirada
La quebrada Olivares - Manita dinamiza la interpretación del agua, pero esta vez en el marco de la segunda versión del Festival Internacional de Agua y Arte Resonancias.
Con el evento, la U.N. se vincula a partir del Grupo de Trabajo Académico (GTA) del programa de Ingeniería Hidráulica y Ambiental, el IDEA y Arquitectura.
En la socialización del evento, Luis Fernando Arango Duque, artista plástico y gestor del festival, señaló que siempre debe existir una relación entre la academia y los colectivos que determinan la misma problemática en torno al agua, desde otras miradas.
“Tendremos una actividad denominada Ciclo de aire y agua, y nos acompañará de la profesora de la U.N., Pilar Giraldo, para realizar una caminata por la quebrada Olivares y el río Chinchiná. Tal como lo suele hacer ella con sus estudiantes de la electiva La poética del Caminar”, describió el artista.
En la iniciativa, que surgió tras la emergencia padecida por la ciudad ante la escasez de agua en 2011, también participará el profesor Gonzalo Duque Escobar con su ponencia sobre el agua y clima, como desafíos ambientales, presentada a finales de mayo en el marco del tercer encuentro de Responsabilidad Social con el Territorio, celebrado en Salento (Quindío).
El evento artístico busca acaparar miradas y conceptos diversos sobre el preciado líquido, que sirvan de manifiesto a la necesidad urgente de preservarlo. Además, entre el 2 y 12 de agosto próximo se celebrará esta actividad.