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Jóvenes emprendedores construyen casas con visión social

Casas con visión social  Agencia de Noticias UN- Legado, firma constructora, incubada desde el Parque de Innovación Empresarial (PIE) de la Universidad Nacional Sede Manizales, adelanta proyectos de vivienda social con inclusión de tecnología, que facilita la selección de modelos y materiales de construcción.

 

 

Con la idea base, los estudiantes pretenden facilitarle al comprador de vivienda, de escasos recursos, la posibilidad de escoger según su capacidad adquisitiva y sus gustos.

“Le damos la oportunidad que vean previamente el diseño de sus casas y escojan entre dos enchapes o puertas, cuál es la de su gusto, tal como hacen otras constructoras con compradores de estratos altos, al utilizar videojuegos, render y otras ayudas visuales”, argumenta Julián Galeano, estudiante de Ingeniería Física.

Justamente, esta visión fue desarrollada con el proyecto habitacional en el barrio Bengala, a través del Fondo Nacional del Ahorro, donde reconstruyeron una casa, ampliaron el espacio a tres niveles, y transformaron en una vivienda multifamiliar con parqueadero.

Próximamente contarán con un óculo, herramienta que facilitará el reconocimiento de campo y la realidad virtual, para mejorar la forma de construir con visión social.

“Lo que pretendemos es que las personas, sin depender del estrato, puedan decidir el modelo y los materiales del lugar donde vivirán, sin estar condicionados a uno solo”, acota Galeano.

Disminuir el ruido

Entre otros de sus fines, la empresa también aplica la tecnología en la construcción de iglesias evangélicas.

El proceso estuvo motivado por mejorar las condiciones ambientales a través de construcciones innovadoras, con el diseño de un sistema de insonorización, a través de paneles o colchones que se instalan entre los muros. Con ello, mejora la acústica del recinto y, a la vez, disminuye el impacto en el espacio exterior.

“Somos parte de un proyecto pionero que busca concientizar a través de asesorías, cómo, según las normas, deben construirse estos recintos donde se congrega un buen número de personas”, indica Jorge Andrés Giraldo, ingeniero civil que adelanta la Maestría en Ingeniería e Infraestructura y Sistemas de Transporte.

Para la pareja de emprendedores, la mayoría de estos recintos religiosos no tienen un plan de emergencia, pasillos de evacuación, ni la cantidad de público que pueden albergar.

Todas esas necesidades fueron consideradas para ejecutar un plan de reacondicionamiento de la iglesia evangélica apostada en el barrio San Antonio, en Manizales. La obra se convirtió en la primera experiencia de la organización, al igual que otras ejecutadas en Armenia y Montenegro (Quindío), y otras dos que se realizarán en Pereira.

“Este es un problema que también incluye las discotecas y que genera molestias y, de hecho, demandas por parte de los afectados. De ahí la necesidad de afrontarlo con tecnología”, señala el ingeniero Giraldo.

Según la Resolución 627 de 2006, expedida en ese entonces por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (hoy Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible), en zona residencial es permitido niveles máximos de ruidos hasta 65 decibeles en el día, mientras que, en la noche, no debe exceder los 55.

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