La arquitectura tradicional del Paisaje Cultural Cafetero (PCC) tiene, a la par de lo social y cultural, un valor científico que sirve para la construcción de nuevos conocimientos.
Así lo reconoció el Comité Científico de la revista Construcción con Tierra 7, de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), a través de la publicación de un artículo donde describen técnicas como el bahareque, la tapia pisada y el estilo temblorero, presentes en la mayoría de los 62 municipios que componen el PCC.
“Esta arquitectura patrimonial siempre ha tenido un reconocimiento social y cultural, pero esta es la primera vez que logra un valor científico que visibiliza una cultura de construcción considerada patrimonio de la humanidad, declarado por la Unesco en 2011”, indicó José Fernando Muñoz, profesor de la Universidad Nacional (U.N.) Sede Manizales.
La publicación reúne artículos originales sobre proyectos realizados en construcción con tierra, resultados y avances de investigaciones, laboratorios dedicados a la construcción con este material, además de cursos de capacitación y talleres de experimentación.
Para el profesor Muñoz, aparecer en una publicación internacional de carácter científico que reconoce el estilo arquitectónico del PCC es pasar de un nivel local a uno internacional, lo cual evidencia el aporte a la humanidad desde sus formas de habitar, similar a los legados de los griegos o europeos.
“Podemos decir que esta arquitectura está en la misma escala de valor de los legados históricos griegos o romanos. Si bien las construcciones en tierra son universales, en la región se creó un estilo propio que, a partir de la Unesco, ya comenzó a ser reconocido internacionalmente”, acotó el profesor del programa de Arquitectura.
Precisamente, ese estilo hace parte del componente cultural tangible, el cual corresponde al estudio de las técnicas constructivas de las arquitecturas del PCC, que la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la U.N. Sede Manizales por más de 25 años ha abanderado con procesos de estudio, valoración, clasificación, protección, normalización y reinterpretación contemporánea de las arquitecturas patrimoniales.
De esa forma lo describen José Fernando Muñoz, Michele Paradiso y Martina Dal Salvio (profesor y estudiante de la Universidad de Florencia), quienes desde 2014 adelantan estudios sobre las diferentes técnicas.
“En resumen, el territorio del Paisaje Cultural Cafetero se caracteriza por procesos tecnoculturales de adaptación arquitectónica-constructiva del uso de la tierra como material de construcción”, se destaca en la publicación.
El PCC como paisaje evolutivo y paradigma de la relación cultura-naturaleza está constituido por tierras, quebradas de las cordilleras central y occidental, como parte integral del sistema andino, de una extensión estimada de 15.500 hectáreas, con altitudes aproximadas entre 500 y 2.500 metros sobre el nivel del mar y temperaturas medias de 15 a 25 grados centígrados.