Crear una red de casetas comunales en la ciudad y sus alrededores, para mejorar la calidad de vida de sus habitantes a partir de la transformación del espacio, es el objetivo de la Fundación Ideamos Conciencia Participativa.
La organización sin ánimo de lucro, compuesta por profesionales y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales y la Universidad Católica, le apuesta a la construcción del tejido social a partir de la arquitectura, la ingeniería y el diseño participativo.
Por ello, su primer proyecto comenzó a cimentarse hace año y medio en la vereda Mata de guadua, del corregimiento El Manantial, tras conocer las deficientes condiciones físicas de la caseta comunal, que no cuenta con baño, servicios públicos ni luz natural.
Esa realidad despertó la idea de conformar un colectivo, que tiempo después emprendió la tarea de socializar con la comunidad el proyecto de construir un centro cultural de guadua, que les brinde la posibilidad de desarrollar diversas actividades lúdicas, deportivas, culturales, que fomente la sana convivencia.
“El proyecto está en la etapa de planificación, implementación y consecución de recursos materiales y económicos. Previamente, con la comunidad hemos realizado talleres de diseño participativo y el fin de semana anterior logramos socializar la propuesta”, indicó Mariana Correa, estudiante del programa de Arquitectura y Urbanismo.
El proyecto contempla la construcción de una estructura de dos plantas en guadua, cerramiento en poli carbonato, cubierta de zinc, baño y cocineta.
A la fecha, existe un plan de construcción con seis etapas que va desde la consecución de la guadua, como insumo principal, hasta cimentación, levantamiento de estructura, zona húmeda, fachada principal, entre otras.
Para la financiación, la obra requiere de fondos privados y públicos que se sumen a la iniciativa social a través de donaciones, mientras la comunidad aportaría recursos económicos por intermedio de bonos, rifas, festivales.
Los pilares
Entre las actividades previas, los jóvenes emprendedores adelantaron una cartografía social para conocer más el entorno y sus pobladores. Además, generar mayor acercamiento a través de la enseñanza de energías alternativas, tecnologías apropiadas y materiales sustentables, que, como la guadua, son de fácil manejo, práctico y resistente.
Según Camila Galvis, ingeniería industrial, egresada de la Universidad Católica, la primera etapa del proyecto incluyó el acercamiento con la comunidad a través de eventos culturales, en torno a la caseta comunal actual, para ello, pintaron sus paredes y ventanas.
Para el grupo, lo más importante es convocar a la comunidad en torno a su propia iniciativa, así como establecer unas necesidades reales y conseguir de manera propositiva que ellos mismos identificaran sus posibles soluciones.
Al respecto, Kenny Mauricio Gómez, director del Parque de Innovación Empresarial (PIE), del que hace parte la fundación, recordó que este tipo de proyectos participativos promueven una nueva oportunidad a la población, basados en la inclusión y en la enseñanza de ser parte de la solución.