Carlos Enrique Ruiz, profesor emérito, honorario y especial ad honorem de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, y precursor de la Revista Aleph, recibió de la Gobernación de Caldas la orden en la categoría “Aquilino Villegas”.
En la ceremonia de imposición se exaltó la labor que durante medio siglo ha sustentado la publicación que trimestralmente sale al público abordando varios frentes culturales, científicos y tecnológicos.
El homenajeado, quien estuvo presente en el evento celebrado en la Sala Rafael Uribe Uribe del edificio de la Gobernación de Caldas, recibió con beneplácito este nuevo reconocimiento, que se suma a los ya recibidos durante este año.
“Recibo este premio con infinita modestia y como un reconocimiento de mi departamento por una gestión en la cultura, en 50 años de trasegar con entusiasmo, realizaciones y apego a la vida, especialmente a la cultura”, manifestó el profesor Ruiz.
Por su parte, el gobernador encargado, Ricardo Gómez Giraldo, quien estuvo a cargo de la imposición, resaltó el aporte de Carlos Enrique Ruiz a las artes y al patrimonio cultural caldense, a través de sus publicaciones que ponen a sus lectores a pensar y reflexionar.
Después de cumplir 5 décadas de labores al frente de la maratónica labor que lleva por nombre Aleph, el docente suma una serie de reconocimientos, como la moción del Consejo Académico de la U.N. –en la cual se exaltó su liderazgo para consolidar este proyecto editorial– entregada en abril pasado.
Así mismo, en desarrollo de la Feria del Libro de Bogotá, la Cámara Colombiana del Libro se sumó al reconocimiento público con un homenaje que enmarcó la versión 29 del evento literario.
Además, en el ámbito local, en la más reciente Feria del Libro de Manizales, la Universidad de Caldas también ponderó el trabajo dedicado a hacer realidad una revista que justo en marzo de este año, con la circulación de su edición 176, sumó 5 lustros. En la actualidad, ya circula el número 178.
El director y fundador, que le dio vida a la Revista Aleph en 1966, suma a su palmarés profesional el desempeño como director de la Biblioteca Nacional, viceministro de Educación y miembro de la Academia Colombiana de la Lengua.
También es el director de la cátedra Aleph de la U.N. Sede Manizales, y su nombre fue asignado a la Biblioteca del campus La Nubia. A su profesión como ingeniero civil, se adhiere su ingenio para las letras, manifestado en la escritura de varios libros, entre ellos: Decires (1981), Tregua al amanecer (2007), Cien años en el espejismo de la nostalgia (2007), Reportajes de Aleph (2008), Los signos de la espera (2008), Matilde Espinosa en la contienda de vida y poesía (2009), El velo de la ensoñación (2009) y El clamor de la clepsidra (2010).