Simone Van Der Steen, consejera para asuntos económicos de la Alcaldía de Maastricht (Holanda), afirma que erigir campus universitarios articuladores de innovación implica el trabajo conjunto de academia, sector productivo y administraciones públicas. En su opinión, la apuesta por la seguridad logrará que Colombia se consolide como destino de movilidad académica en América Latina.
Conocida por ser la ciudad donde se firmó el tratado que fundó la Unión Europea, en Maastricht (Holanda) más de la mitad de sus 120.000 habitantes son estudiantes provenientes de 110 países y, por ello, es una de las ciudades universitarias más importantes del mundo.
La capital de la provincia de Limburgo está situada a ambos lados del río Mosa, en el extremo sur de los Países Bajos, entre Bélgica y Alemania. No solo es una de las más antiguas del Viejo Continente, hogar de por lo menos 1.600 monumentos, además, alberga los dos campus de la Universidad de Maastricht, ubicada en el puesto 173 del QS World University Rankings, así como otros renombrados institutos académicos y de investigación.
Durante su visita a la Universidad Nacional de Colombia (UN) Sede Manizales, Simone Van Der Steen señaló que la triada academia, administración pública y sector productivo ha sido un gran incentivo para convertir la educación en una iniciativa empresarial innovadora, que ha captado la atención de trabajadores del conocimiento.
En conversación con UN Periódico, Van Der Steen, coordinadora del Programa para el Desarrollo Económico de Limburgo, se refirió a los aspectos que debe optimizar Colombia, y ciudades como Manizales, para consolidar campus universitarios articuladores de innovación.
UN Periódico (UNP): ¿qué aspectos de la experiencia holandesa podría aprovechar Colombia para fortalecer ciudades universitarias?
Simone Van Der Steen (S.V.D.S.): la seguridad es una de las apuestas que debe hacer el país para despertar el interés de los estudiantes, especialmente de aquellos provenientes de otras latitudes. También, estaría el fortalecimiento de los programas académicos, es decir, una oferta amplia, variada y con estándares internacionales de calidad y una óptima cooperación con el sector empresarial, que garantice acceso laboral a los futuros egresados.
UNP: ¿cómo podría Manizales, con 15.000 estudiantes provenientes de otras regiones del país, consolidarse como destino académico?
S.V.D.S.: debe incentivar cada vez más el intercambio académico estudiantil y docente, pues es una de las mejores formas de promover al país en el extranjero. En ese sentido, si Manizales, por ejemplo, es considerada como la ciudad con mejor calidad de vida de Colombia y además alberga importantes universidades nacionales, eso debe trascender las fronteras.
UNP: ¿de qué manera es posible entrelazar las acciones entre academia, sector productivo y administración pública?
S.V. D.S.: sin lugar a dudas, a través del fomento de políticas públicas de educación. Es por medio de ellas como se puede construir una visión conjunta que propenda por la estructuración de programas académicos de buena calidad y pertinentes para el desarrollo del país. En el caso concreto de las empresas, es importante fomentar programas que les permitan a los futuros profesionales o a los graduados sentirse incluidos en la sociedad por medio del acceso a un trabajo.
UNP: ¿cómo trabaja esta triada en Maastricht y qué resultados ha obtenido?
S.V.D.S.: para ello, se trabaja de forma articulada en temas como salud pública, materiales biológicos, alimentación y nutrición. Así, existen 9.643 compañías que ofrecen 73.436 empleos, en una ciudad donde tres de cada diez ciudadanos son extranjeros. Dentro de los resultados de estas acciones, el sudeste de Holanda, en el que se encuentra Limburgo, tiene el 35 % de las exportaciones, casi la mitad de las inversiones nacionales en Investigación
+ Desarrollo (I + D), y más del
50 % de las patentes procedentes de la zona.
UNP: ¿hacia dónde se enfoca en este momento las prioridades en materia de innovación?
S.V.D.S.: para 2020, la apuesta es posicionarnos como una de las tres regiones del conocimiento en Europa y una de las diez en el mundo. Nuestra mirada está puesta en lo regional, concretamente en la región transfronteriza de Eindhoven (Países Bajos), Lovaina (Bélgica) y Aquisgrán (Alemania), que tiene una población de 9,3 millones de habitantes, una economía mayor que la de Finlandia y más gasto en I + D que Singapur.
UNP: una parte importante de esos resultados derivan de un proyecto pedagógico de la Universidad de Maastricht, reconocido en el ámbito internacional.
S.V.D.S.: efectivamente, el modelo de enseñanza es el aprendizaje basado en problemas (Problem–Based Learning), el cual impulsa el desarrollo de habilidades de investigación y promueve la autosuficiencia. Además, los objetivos principales en la Universidad son ser internacionales, europeos y holandeses al mismo tiempo, lo cual no es sencillo porque son tres combinaciones. Ser internacionales era la meta hace 40 años con su creación, ahora otras universidades de los Países Bajos quieren serlo también.
UNP: ¿cuáles son las cifras de movilidad que han hecho de Maastricht un destino académico?
S.V.D.S.: en la actualidad la habitan 74.000 estudiantes, de los cuales 16.000 están vinculados a la Universidad de Maastricht, la institución de educación superior pública más internacional de los Países Bajos. La mitad de ellos provienen de 110 países, especialmente de Alemania; también, el 30 % del personal académico y administrativo es extranjero. Además, la ciudad cuenta con un instituto propio de bellas artes y una escuela superior de teatro, por lo que promueve un rico y diverso ambiente cultural.
UNP: ¿cómo es la convivencia entre la población nativa y los foráneos?
S.V.D.S.: en este momento hay muchas personas viviendo en una ciudad de apenas 60,2 kilómetros cuadrados, nueve veces más pequeña que Manizales, esto representa un reto para la convivencia. Algunos habitantes se sienten invadidos porque han visto un cambio en la ciudad, que ha estado alejada de áreas muy urbanizadas. Por ejemplo, manifiestan que hay bicicletas por todas partes, basura y mucho ruido. En este momento, hemos emprendido acciones con el fin de mantener unida a la población que eligió Maastricht para vivir, trabajar y estudiar. Lo importante es no perder de vista que más allá de una ciudad, es un gran campus universitario donde todos deben sentirse incluidos.