procesos de Construcción   Agencia de Noticias UN- En Colombia se debe pensar en una política que permita darles a los pobladores la oportunidad de participar de manera activa en la construcción y diseño de su propio territorio.

Esta es una de las propuestas que promoverán, en los futuros profesionales, los docentes del pregrado de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales, Juan Gabriel Hurtado Isaza, y Alleck Jhonatán González Calderón, profesor invitado procedente de México.

“La producción social del hábitat es un escenario que, al incluir a la comunidad como protagonista del espacio intervenido, genera apropiación y pertenencia por el lugar creado. También deriva en un cuidado y en una mayor vivencia del escenario urbano y arquitectónico que se construye”, indicó el profesor Hurtado.

Asimismo, agregó que es fundamental exponer que este concepto no es excluyente de la presencia fundamental del arquitecto como gestor y director de los proyectos que se estructuran con base en esta dinámica.

Los docentes explicaron que existe una diferencia radical entre la construcción y entrega de casas, y la formulación y puesta en marcha de una política de hábitat.

“La primera es la dinámica que se está ejecutando en el país desde hace mucho tiempo y los programas de vivienda gratuita son ejemplo de ello. Con esta estructura se aborda la solución desde la lógica físico-espacial, proporcionando de forma única una salida a la necesidad de resguardo”, manifestó Alleck Jhonatán.

De otro lado, y desde una política de hábitat, la crisis habitacional debe ser entendida como una problemática de vida que incide de forma directa en las comunidades de escasos recursos económicos y que repercute en todas las dinámicas asociadas al contexto de los pobladores.

“Desde esta visión, la vivienda es entendida como un concepto de mayor profundidad. Aquí la necesidad de resguardo va acompañada de la necesidad de trabajar, recrearse, movilizarse y educarse, entre otros aspectos fundamentales. Esto es justo lo que no se piensa o, al menos, lo que no se construye hoy por cuenta de las decisiones políticas del Gobierno Nacional”, expresó el experto procedente de México.

Uno de los escenarios urbanos en Manizales que se desarrolló de una manera muy cercana a los ejercicios de producción social del hábitat fue el barrio El Paraíso, el primer escenario de reubicación urbana que tuvo la ciudad. Básicamente consistió en trasladar a los pobladores de la ladera sur de la capital de Caldas (Andes, bajo Andes, El Carmen), al otro lado de la vía Panamericana.

En su apuesta inicial, en este barrio, liderado por la Caja de Vivienda Popular (CVP) de la época, se utilizaron herramientas propias de la producción social del hábitat, y se incorporó a los pobladores para que desarrollaran sus primeras viviendas, bajo la dirección de los arquitectos y profesionales de la CVP. Esto generó un ejercicio de apropiación y de pertenencia, además de un escenario habitacional ausente de riesgo y en condiciones de legalidad”, indicó el profesor Hurtado Isaza.

Por eso, una de las propuestas que plantean los investigadores es que se puedan consolidar alianzas entre los pobladores, la administración municipal y el promotor del proyecto habitacional, para que se promueva una construcción participativa, como un ejercicio que conlleva a la vinculación directa de las partes de un producto que se construyó entre todos.

Como concluyó el profesor Alleck Jhonatán González Calderón, se trata de “un diseño participativo que incluya desde la adquisición del predio, planificación del diseño y construcción, hasta la distribución, uso, crecimiento y consolidación”.

Bootcam  Agencia de Noticias UN- Un prototipo para cargar inalámbricamente dispositivos electrónicos a partir de las plantas, así como diseños y accesorios elaborados a partir de textiles de algodón y otros materiales naturales, forman parte de las iniciativas empresariales.

Un grupo de 17 futuros empresarios de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales participa del Bootcamp, organizado por el programa “Startup Más” de la Alianza Suma (Sistema Universitario de Manizales).

En la dinámica, participantes como Cristian Dallos, del programa de Ingeniería Electrónica, tienen la posibilidad de validar y analizar su idea de negocio, presentándola ante los demás emprendedores que hacen parte del proyecto en sus etapas “persigue, lanza y crece”.

El joven expuso ante el público el diseño de un prototipo que sirva para cargar inalámbricamente dispositivos electrónicos, a partir de las plantas, bajo el lema “no te ates a un cable, átate a un árbol”.

“Estamos a un paso de materializarlo, ya tenemos la idea y quisimos exponerla para escuchar sugerencias, además de saber en qué nivel estamos, en comparación con otros emprendedores”, acotó el estudiante de pregrado.

El ejercicio, también permitió, en el caso de María Paz Hoyos Henao del pregrado de Ingeniería Industrial, el reconocimiento (por votos) a su idea emprendedora, que busca transmitir comodidad a la mujer, a través de diseños y accesorios elaborados a base de textiles de algodón y materiales naturales.

Por ello, la joven denominó “Diseños del mar”, a su idea de negocio, que busca las pautas para continuar con su objetivo de tener empresa propia.

Justamente, el entrenamiento, como lo aseguró Lina María Arbeláez, representante de Startup Más, egresada del programa de Administración de Empresas y con una maestría en Administración con énfasis en marketing, está enfocado en validar, en tiempo real, la unidad de negocio de los jóvenes universitarios, así como del grupo de egresados vinculados al programa.

“Reunirlos en un mismo espacio les permite a ellos y a la vez a nosotros, conocer en qué nivel están. Por ejemplo, ya existen ideas consolidadas como empresas en el mercado, mientras hay otras que apenas inician”, detalló Arbeláez.

El evento, que se extenderá durante el fin de semana, reúne un total de 77 participantes, siete de ellos invitados como observadores de la etapa inicial denominada explora. La actividad está a cargo de líderes y del grupo de trabajo de Startup Más.

Región de ideas

El programa universitario que incuba nuevos emprendedores de la ciudad y el Eje Cafetero, este año consolidó un grupo de 287 ideas de negocios de las universidades Nacional, Católica, de Caldas, de Manizales y Autónoma.

“En esta tercera versión del evento solo reunimos una parte del total de emprendedores, con otros objetivos que buscan generar redes de contacto y posibles clientes”, detalló la representante de Startup Más.

Paralelo a este encuentro, en lo que resta del programa, que se extenderá hasta mediados de año, habrá más asesorías, talleres, conferencias, etc.

En el programa general, la U.N. Sede Manizales está representada por un grupo de 82 emprendedores, algunos en la fase de inicio (explora) y otros con modelos más robustos.

El Bootcamp se celebra en esta oportunidad en el Deck Cultural de la Universidad Católica de Manizales.

Variabilidad climática  Agencia de Noticias UN- Las variaciones de la humedad y el derretimiento de glaciares altoandinos, entre otros eventos, afectados por los fenómenos de El Niño y La Niña, influyen en el incremento de plagas como la broca y la araña roja, además de incendios forestales.

Estos son algunos datos preliminares del proyecto de investigación “Vulnerabilidad y adaptación de las poblaciones rurales a las variaciones climáticas extremas”, Vacea, a través del cual se están evaluando indicadores de vulnerabilidad y estrategias de adaptación a los extremos climáticos en cinco cuencas hidrográficas de Canadá, Colombia, Argentina, Chile y Brasil.

En el ámbito local, el equipo colombiano, dirigido por el docente Germán Poveda, de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, está estudiando la cuenca del río Chinchiná, que se extiende desde el Nevado del Ruiz, a 5.400 metros sobre el nivel del mar (msnm) en la cordillera central de los Andes, hasta el río Cauca a 780 msnm.

Durante el tiempo transcurrido desde el inicio del proyecto (2013-2017), hasta la fecha, se detectaron 86 problemáticas condensadas en cinco nodos relacionados con la variabilidad climática y su impacto negativo, la gestión ambiental incipiente, los riesgos por eventos hidrometereológicos extremos, la reconfiguración de las dinámicas agropecuarias y, por último, las políticas públicas que desestimulan el sector.

Los resultados preliminares, socializados ante los miembros del Consejo de Cuenca (líderes comunales, representantes ambientales y campesinos, entre otros), son producto de estudios técnicos, antropológicos y sociales que tuvieron como eje la población cafetera y su relación con el clima. En estos se destaca la presencia de erosión y pérdida del suelo, al igual que la migración de los agricultores y el empobrecimiento de las familias cafeteras.

“Identificamos las amenazas y, a partir de ahí, se desprenden los problemas que clasificamos como nodos, partiendo de un estudio que adelantamos en esta zona del departamento. Con ello, buscamos visibilizar cómo afectan las variaciones del clima y qué hay por hacer para mitigarlas”, expuso Jorge Julián Vélez, docente de la U.N. Sede Manizales, e integrante del equipo investigador.

La investigación registró otra serie de anomalías que apuntan a una gestión ambiental incipiente con prácticas que afectan la sostenibilidad, como, por ejemplo, pozos sépticos inadecuadamente instalados que generan impacto en los suelos y las aguas, alta carga de contaminantes sólidos y vertimientos líquidos en la cuenca. Adicionalmente, se evidencia la carencia de sistemas de tratamiento de aguas residuales domésticas, agrícolas e industriales.

“Hay dos extremos de clima que se originan tras la presencia de los fenómenos de La Niña y El Niño. Pasamos de olas de calor intensas a tener mucha nubosidad, humedad y bajas temperaturas. A partir de ahí estudiamos qué está pasando con el clima, cómo se ven afectados los pobladores y qué pasará a futuro”, detalló Sandra Turbay, docente de la Universidad de Antioquia, involucrada en la investigación.

En el proyecto también se deja claro que, en cuanto a la reconfiguración de las dinámicas agropecuarias de la región, son determinantes la volatilidad del precio del café, la fragmentación y concentración de la propiedad de la tierra y la presencia de minería, entre otros aspectos.

El grupo investigador detalló que los resultados finales se mostrarán en noviembre de este año.


Eventual Sismo  Agencia de Noticias UN- Control en las zonas deprimidas de los centros urbanos y menos potrerización y deforestación en las rurales son algunos de los retos ante la posibilidad de un movimiento telúrico.

Debido a su ubicación geográfica, en esta región se mantiene latente la amenaza de sismos, por lo que los desafíos que deben enfrentarse para mitigarla también son constantes, advirtió el coordinador del Museo Interactivo, Ciencia, Juego, Tecnología (Samoga) de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

El académico detalló que, en lo urbano, esta compleja dimensión pasa por la presión de las frágiles laderas del escarpado territorio, en especial, en los ambientes periurbanos (espacio libre dentro de las ciudades) de Manizales.

A lo anterior se suma, según lo explicado por el también docente, el control urbano, sobre todo en las zonas deprimidas de los centros de las áreas metropolitanas en rápida expansión, caso Pereira-Dosquebradas, donde convergen múltiples actividades comerciales mixtas e informales. A ello se suma la alteración estructural de los viejos inmuebles de mampostería no reforzada y bahareque, que lo hacen un escenario potencial de escombros.

En cuanto a las zonas rurales, el especialista recordó que los desafíos reposan en apaciguar la deforestación y potrerización relacionados con usos conflictivos del suelo, que afectan severamente el territorio y, con él, a las comunidades asentadas en condición vulnerable; asimismo, las vías de comunicación, líneas vitales e infraestructura de conectividad, como elementos expuestos a la amenaza por flujos torrenciales causados por deslizamientos en caso de sismo.

Mayor conciencia

El Eje Cafetero se ubica al norte de una provincia sismo tectónicamente homogénea, ubicada entre la fosa del Pacífico Colombiano y la Cordillera Central de los Andes (más septentrionales de América), un territorio sísmicamente activo que parte del Macizo Colombiano y llega hasta las montañas de Antioquia, donde transcurren de sur a norte, los sistemas de fallas como la de Romeral y la del Cauca-Patía.

“La falla Cauca y el sector central de la de Romeral, desde Cartago (Valle del Cauca) a Puerto Valdivia (Antioquia), delimitan un comprimido o depresión estructural entre las dos cordilleras”, describió el docente con estudios en Ingeniería Civil.

El investigador Duque Escobar recordó que las características sismotectónicas de la región apenas empiezan a conocerse, y el catálogo de información sísmica se remonta apenas a algunas décadas, y mantiene lagunas, imprecisiones e inconsistencias.

Al respecto, existen estudios como los aportados por el geofísico y sacerdote jesuita Jesús Emilio Ramírez, en el Proyecto Nariño (1973) y la historia de los terremotos en Colombia; además de otros como los que se adelantaron desde la U.N. Sede Manizales con el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), liderados por el profesor Omar Darío Cardona.

Finalmente, el docente recordó: “cuando hablamos de sismos y volcanes, la amenaza siempre existirá, pero cambia la vulnerabilidad, sobre todo porque todavía falta concientizar más y desarrollar programas socio ambientales. “Aunque desde lo técnico y administrativo se creó la Oficina Nacional de Prevención y Desastres, sin embargo, nos falta apropiarnos más del territorio en el que vivimos con todos sus riesgos”, concluyó el experto.


Gestores Culturales 1  Agencia de Noticias UN- Los gestores deben trabajar para que el posconflicto no se quede solo en un discurso y podrían ayudar a reconstruir las memorias del conflicto que contribuyan a la reparación.

Estas fueron algunas de las respuestas a la reflexión planteada en el conversatorio “Entes gubernamentales”, desarrollado en el marco del “Gestival Cultural” que se celebra en la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

La paz en Colombia tiene muchos actores que fluctúan entre negociadores, víctimas y guerrilleros. Pero, cuál es la labor del profesional, desde los escenarios culturales, fue el interrogante al que respondieron los invitados.

El diputado Juan Sebastián Gómez precisó que la tarea de los profesionales en gestión cultural, y la de los que adelantan actualmente la carrera, se centra en generar memorias que sirvan para mantener vivos los episodios acontecidos en el país, en medio del conflicto. “Ese material nos serviría para entablar un proceso de reconocimiento con nuestra historia. No sé si muchos ya han olvidado a personajes como Pablo Escobar, pero en estos días me sorprendí cuando vi una calcomanía con su rostro pegada en un carro. “¿Será que en el futuro se nos olvidará qué hicieron otros como don Berna?”, se cuestionó el representante a la Asamblea Departamental de Caldas.

Al respecto, el secretario de Cultura del departamento, Lindon Chavarriaga, manifestó que la cultura es el camino y, en ese sentido, los gestores deben trabajar para que el posconflicto no se quede solo en un discurso. Sin embargo, advirtió que “desde el Ministerio de Cultura no hay plata para el sector cultural pensando en el posacuerdo”.

En la etapa que prosigue, después de que se firme el acuerdo de paz en La Habana (Cuba), se dará pie a un proceso que los mismos servidores públicos reconocieron como necesario para la reconciliación y reconstrucción del tejido social e identidad.

Pensando en ello, se hizo énfasis en la necesidad de articular las diferentes casas de la cultura existentes en los 27 municipios caldenses, con el ánimo de dinamizar, desde allí, programas encaminados a generar transformación. “Esas casas de cultura reciben la visita de toda una población y sus problemáticas, no solo son talleres. Desde ahí también se visibiliza el papel del gestor”, indicó Alexander Rodríguez, consejero de arte departamental.

En ese sentido, Luisa Fernanda Zuluaga, coordinadora de la Red de Bibliotecas del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales, reconoció que desde estos espacios, donde convergen más que libros, también se recibe a jóvenes que llegan desde distintos escenarios de guerra. “En estos espacios culturales y artísticos se puede potencializar el rol de estos actores. La paz no solo se firma en un papel ni en la Habana”.

Asimismo, recordó que desde el Ministerio de Cultura comenzaron a organizarse foros regionales, a mediados del 2015, para abrir espacios de reflexión, diálogos e intercambio de experiencias, como retos y desafíos de la cultura y la comunicación para el posconflicto.

Sin embargo, según el concejal Hernán Alberto Bedoya, se requieren mayores recursos económicos para enseñarle a la población, que por años apretó un arma entre sus manos, a hacer catarsis.

Al final del evento, organizado por estudiantes del programa de Gestión Cultural y Comunicativa, se concluyó que los gestores culturales en el posacuerdo son tan importantes como el resto de actores que hoy articula esta histórica etapa del país.