para recargar celulares Agencia de Noticias UN- En el Campus La Nubia de la Universidad Nacional Sede Manizales funcionará el primer módulo para recargar teléfonos móviles, a través del sistema fotovoltaico.

El modelo trabaja con energía solar que se transforma, a través del inversor, a corriente alterna y luego a directa. Asimismo, se almacena en la batería de litio para cargar 25 celulares simultáneamente, si las condiciones climáticas lo permiten; en su defecto, el número se reduciría a 15.

A través del mismo sistema también se pueden recargar alrededor de tres portátiles al tiempo; no obstante, para obtener mayor provecho, el servicio está dirigido a dispositivos más pequeños como celulares. “Para ser óptimo en ambos casos, se requeriría ampliar el número de paneles y rediseñar las adecuaciones técnicas, en lo que tiene que ver con el tipo de cables o cargadores”, precisó Juan David Marín, ingeniero electricista y aspirante a doctorado en Ingeniería Automática.

Este proyecto, pionero en su género y en la ciudad, trabaja a través de un dispositivo compuesto por un panel solar capaz de generar 100 vatios (en su máximo pico), acompañado de una batería de almacenamiento y un inversor.

El sistema fue diseñado y construido por el grupo E3P, adscrito a Colciencias y dirigido por el docente Camilo Younez; comenzó a ventilarse en el 2014 y después de varias simulaciones servirá a la comunidad estudiantil en la primera semana de abril.

“Esta es una apropiación tecnológica que surge de la necesidad de dotar a la Universidad de sistemas de energía renovable que faciliten la recarga de celulares, teniendo como antecedente, que estos dispositivos no tienen mucha carga de almacenamiento, por lo que en cuestiones de horas, se descargan”, explicó el ingeniero Marín.

Alternativa en épocas de El Niño

Para hacer realidad el montaje del modelo de energía renovable, la empresa local Punto Eléctrico donó los materiales, mientras que la estructura metálica que lo soporta fue adquirida por la Universidad Nacional.

Con respecto al tiempo de carga de un celular, el doctorando precisó que es igual al convencional. “Inicialmente, pensamos en un sistema más rápido, pero concluimos que al hacerlo, afectaría la vida útil de la batería del dispositivo, pues sus componentes químicos se desgastarían más rápido”.

Según el grupo de ingenieros, este tipo de sistema se convierte en una alternativa para épocas como las que se viven actualmente por fenómenos como El Niño, que tienen al país a las puertas de un apagón.

“A futuro, ese mismo fenómeno incrementará sus efectos, por lo que urge plantear soluciones a partir del diseño de modelos de energía renovable, teniendo en cuenta que la construcción de una hidroeléctrica o termoeléctrica tardan entre 4 y 5 años, pero para ello también hace falta que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), agilice y apruebe las políticas de energía renovable en el país”.

Además de estos proyectos y montajes tecnológicos para ahorrar energía, la U.N. está provista de 30 sensores en los baños de los tres campus en Manizales, que regulan la iluminación.

Itinerarios culturales 

Agencia de Noticias UN-Disponible de forma gratuita para sistemas Android y iPhone, la aplicación electrónica permite al usuario conocer los principales aspectos culturales, patrimoniales y turísticos de los 27 municipios caldenses.

La Universidad Nacional Sede Manizales y la Gobernación de Caldas presentaron oficialmente el proyecto “Itinerarios culturales por los caminos de Caldas”.

El acto se llevó a cabo en la biblioteca Carlos Enrique Ruiz del campus La Nubia y contó con la participación de los creadores de la iniciativa, el vicerrector de la sede, Germán Albeiro Castaño Duque; el decano de la Facultad de Administración, Juan Manuel Castaño Molano; el secretario de Cultura de Caldas, Lindón Alberto Chavarriaga, así como la comunidad académica.

“Lo que hoy entregamos no solo a Manizales, también al departamento y al país es una muestra de lo que tenemos en esta zona: folclor, territorio, cultura y expresiones musicales. Este trabajo deja plasmada una historia, que se logró con el apoyo de la administración departamental”, manifestó el profesor Castaño Duque.

Dentro de los objetivos de esta iniciativa se encuentran reactivar los bienes patrimoniales de tipo material, inmaterial y natural en las seis subregiones (Alto Occidente, Alto Oriente, Bajo Occidente, Centro Sur, Magdalena Caldense y Norte) y dar protagonismo a su potencial turístico.

Para ello, implementaron un programa de rutas y recorridos cuyos principales insumos son la cultura y la identidad propias de los pueblos caldenses.

“Recorrimos los 27 municipios del departamento, identificamos su patrimonio, sus puntos centrales tanto en lo inmaterial como lo material y paisajístico, en términos de la relación con los caminos y cómo vamos entendiendo e imaginándonos este territorio”, expresó el líder de este proyecto, David Esteban Molina.

El proyecto inició desde 2014 y su aplicación se dio en 2015, con un trabajo de campo dedicado a visitar los corregimientos y veredas, característicos por sus grandes historias, ideales para ser plasmadas no solo en un trabajo escrito, también en una aplicación digital.

En total fueron 100 personas que trabajaron en esta iniciativa, muchas de ellas habitantes de los municipios, además de los profesionales (antropólogos, arquitectos, historiadores, trabajadores sociales, gestores culturales y comunicativos como articuladores de los discursos).

Aplicación virtual

Toda esta investigación está disponible en la app Caminantes para celulares Android y iPhone. La aplicación invita a recorrer a través de paisajes sonoros, fotografías, rutas y videos cada uno de los municipios del departamento.

También, se publicó una cartilla con plegables alusivos a cada subregión y en Youtube están disponibles los videos sobre recorridos realizados y destinos turísticos de este departamento.

“Estamos fomentando y defendiendo los valores de la identidad cultural. Itinerarios culturales es la defensa y el rescate de lo nuestro, es un gran trabajo que se logró articular entre la Universidad Nacional y la Gobernación para el disfrute de toda la comunidad”, afirmó Lindón Alberto Chavarriaga, secretario de Cultura de Caldas.

El proyecto es producto de un convenio celebrado entre la Secretaría de Cultura de Caldas y la Facultad de Administración de la U.N. Sede Manizales, desde su programa Gestión Cultural y Comunicativa.

Exposición  Agencia de Noticias UN- Los rasgos físicos predominantes en las etnias indígenas asentadas cerca a Riosucio (Caldas) prevalecen en la exposición que se extenderá hasta el 30 de marzo en el Campus Palogrande, de la Universidad Nacional Sede Manizales.


Los autores de los 26 trabajos, elaborados en lápiz y acuarela, dibujaron las expresiones congeladas en fotografías de indígenas kumbas y quimbayas, que sirvieron de base para explorar las emociones de estos pobladores, transmitidas a través de sus miradas y gestos faciales.


Así lo describió el maestro Guillermo Rendón, al observar cada una de las obras de estos estudiantes de la Cátedra Samoga, expuestas libremente al público.


El docente destacó que más allá de las técnicas utilizadas, sobresalen los interrogantes, el misterio y la zozobra de grupos que históricamente han sobrevivido al destierro y a la persecución.


“Los estudiantes lograron captar esa realidad desde las fotografías que soportaron sus dibujos. Fue una mirada conjunta que retrató todas las emociones que conviven en esos pueblos oprimidos”, acotó el gestor de la cátedra que se dicta semanalmente en el Campus El Cable.


Los retratos vivos, recreados con diseño y dibujo, remiten al pasado cultural de estas etnias desde la observación del detalle y el objeto, advirtió el docente. “Hay que aprender a mirar dónde está la realidad y eso es lo que hicieron estos estudiantes al desarrollar individualmente sus trabajos”.


La identidad cultural de ambas poblaciones también se recreó en la composición de cada obra, a través de la inclusión de arquetipos, representados en aquellos símbolos (por ejemplo, poporo) que utilizaban como herramientas de trabajo y caza, así como instrumentos musicales o decorativos (artesanías).


“Todos esos elementos de gran valor simbólico, que también representan a sus dioses, hacen parte de la composición de cada trabajo expuesto, y va unido al retrato, es decir, al fenotipo hereditario entre una y otra etnia”, explicó el maestro.
De las dos etnias, la más sobresaliente o reconocida es la Quimbaya, cuyos nativos poblaron extensiones territoriales del Eje Cafetero, quines se destacaron por sus trabajos de orfebrería, al igual que su destreza para labrar la tierra y hacer de la agricultura su mayor sustento alimenticio.


Para la presente muestra, la convocatoria artística reunió alrededor de 60 trabajos que pasaron por un filtro o curaduría, respaldada por un grupo conocedor del arte, para llegar a la etapa de selección final, dentro de un marco de creación experimental personal, propia de la asignatura.


La cátedra Samoga, que comenzó a ser parte del pensum académico a partir del 2003, se basa en el trabajo de campo realizado por el maestro Rendón en la sabana cundiboyacense (desde 1967). Esta es una visión que tiene su gestor sobre antropología del arte, el cosmos, sistema solar, teoría del color, origen de la vida y evolución humana, entre otras temáticas abordadas.

Van der Hammer  Agencia de Noticias UN- Edificar moles de más de 30 pisos de altura en Colombia incentiva la densificación de las ciudades hacia lo vertical, para aprovechar el poco espacio disponible.

Camilo Villate, arquitecto egresado de la Universidad Nacional y actual docente de la Universidad de los Andes, se refirió así al debate político y técnico dado en Bogotá, tras el Decreto 562 del 12 de diciembre de 2014, firmado con el entonces Alcalde Mayor, Gustavo Petro.

El conferencista, invitado a la charla de inauguración del programa de Arquitectura de la U.N. Sede Manizales, acotó que con la medida se buscaba densificar el centro para construir edificaciones de más de 30 pisos.

“Esa norma abrió el abanico del uso del suelo en un sector de Bogotá, donde hay menos población en comparación con otros. Con ello se incentivaba la construcción vertical, no obstante, el actual alcalde Enrique Peñalosa derogó ese decreto y puso su interés en la reserva ambiental Thomas van der Hammen”, expuso el experto.

Al respecto, Villate cuestionó el proyecto de urbanizar la reserva natural ubicada a las afueras de la ciudad, “porque con ello se daría pie a que en el futuro, se puedan utilizar los parques como el Chingaza con el mismo propósito”.

En el centro de Bogotá se culmina el edificio residencial Bacatá en la calle 19 con carrera 5, que constará de 240 metros de altura y 67 pisos; otro similar es el Museo Parque Central, edificio de apartamentos con 180 metros y 43 pisos.

“Construir esas grandes estructuras ameritan serias innovaciones tecnológicas que parten desde sistemas antisísmicos a otras que garanticen la seguridad de las personas y el respeto por el entorno”, indicó el profesional con magíster en Tecnologías de la Construcción y especialista en Construcción, Administración y Estructuras de la Universidad Politécnica de Valencia (España).

El docente repasó la historia de las grandes edificaciones construidas en Colombia y destacó el edificio Coltejer, en Medellín, el cual sigue reinando en materia de altura, toda vez que el Plan de Ordenamiento Territorial de esta ciudad prohíbe construir edificaciones de más de 20 pisos.

Igualmente, recordó que en las décadas de los 60 y 70, en el país estaban en auge los prefabricados, y puso como ejemplo el edificio Avianca, representativo de la que fuera en ese entonces la primera aerolínea de Latinoamérica.

“Ese edificio fue el primer rascacielos en Colombia, construido en Bogotá bajo un sistema estructural de alta complejidad que requirió de innovaciones tecnológicas para lograrlo, adaptado para un edificio de 130 metros de altura y 37 pisos”, anotó el experto.

Su caso de estudio, centrado en el emblemático edificio ubicado en el centro de la capital colombiana, que dio origen a uno de sus tantos libros (Avianca, Innovación en los años 60), le permitió volcar toda su admiración por las técnicas utilizadas para edificar una estructura alta y esbelta, con un chasis de cinco placas o losas fundidas. Esto exigió para la época, la excavación de pozos de cimentación perimetrales con el fin de armar anillos en concreto.

  Agencia de Noticias UN-La aplicación del sistema fotovoltaico, ubicado en la cubierta del edificio W del Campus la Nubia de la Universidad Nacional Sede Manizales, sirvió para reducir el consumo energético del último mes.

Páneles El modelo de energía renovable, conectado al sistema convencional con el que trabaja esta edificación, inaugurada en diciembre de 2015, entró en funcionamiento el pasado 15 de febrero y generó 812 kilovatios por hora, lo que representa un ahorro de 450 mil pesos.

Otro de los grandes aportes, como lo explicó el ingeniero electricista de la oficina de Desarrollo Físico de la U.N. Sede Manizales, Jhon Fredy Rodríguez, es la disminución de por lo menos 487 libras de gas carbónico. “La energía hidráulica con la que usualmente se trabaja genera este gas, que dejó de emitirse en esa cantidad desde que se implementó el sistema de paneles”, acotó el ingeniero.

Los paneles solares tienen capacidad de generar 10.000 kilovatios de potencia cuando las condiciones del clima son favorables; esto produce, cada uno, 250 vatios. No obstante, cuando los días son nublados, el sistema (sumando todos los panales) alcanza en total 2.000 vatios.

Sobre este aspecto, el ingeniero Rodríguez argumentó que el sistema trabaja en red con el modelo convencional, “pero le suministra energía cuando la genera, es decir, cuando puede aportarle”.

Sin embargo, los aportes también son del ámbito académico, debido a que el modelo monitoreado diariamente se convierte en un semillero de investigación que tiene como base información sustentada en resultados verídicos.

Innovación tecnológica

El montaje del sistema fotovoltaico importado lo realizó la empresa local Top Deko en la cubierta de la edificación, construida sobre un área de 5.450 m2, donde convergen estudiantes e investigadores de las ciencias exactas y naturales.

La instalación del modelo, que capta energía de la radiación solar a través de celdas que convierten la luz en electricidad, tuvo un costo de $68 millones, valor que en la actualidad (por el precio del dólar) alcanza los $80 millones.

“Para el bloque S que se construirá en el campus, se plantea un sistema solar más robusto a efectos del tamaño de la cubierta, que será más amplia y adecuada a las necesidades de energía”, precisó el ingeniero.

En el kit de innovaciones, para dotar el inmueble, se destaca la iluminación led, destinado al ahorro de energía, y el desarrollo de un sistema que recoge las aguas lluvias almacenadas en tanques especiales, las cuales son utilizadas en las baterías sanitarias.

Las obras, que comenzaron en el 2013, incluyen laboratorios, salas de conferencias y auditorio para albergar a 100 personas. La inversión aproximada asciende a $2.041.000, además de otros recursos por el orden de los $687 millones para construir andenes, parqueaderos y vías de acceso.